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Viernes, 04 de agosto de 2006
Durante 18 años, Daniela Romo ha escrito más de sesenta letras de canciones y en ellas la gente ha descubierto un espejo que no necesita de la radio ni de la presencia para mantener su aspecto bruñido. La intérprete de “Yo no te pido la luna” y “De mi enamórate” se valió de un enorme equipo de músicos y compositores para registrar en Italia un nuevo capítulo sonoro. Así como de plural es en el medio del espectáculo, la cantante y actriz también lo es fuera de él. En entrevista ratifica esa condición al hablar de literatura, de sus luces y sombras.
(Con esta entrevista solicité trabajo en TVyNovelas y TVNotas... nada pasó... alguién me sugirió llevarla a Óoooorale pero yo ya andaba escamado y se quedó guardada)
Para D
—En el álbum eres autora de nueve de los once temas nuevos. Ante tal fecundidad es fácil suponer que muchas canciones se quedan fuera. ¿Manejas en ellas temas diferentes a los que conocemos?
—Sí, son un poco distintos. Lo que pasa es que en mi caso, con compositores como Loris Ceroni y Bebu Silvetti, descubres que la música y la letra fluyen mejor si se hacen de manera simultánea. En el caso de este álbum la mayoría de las canciones fueron surgiendo así.
—Y para romper ese marco de trabajo, ¿has contemplado encargarte también de la composición?
—Lo que pasa es que no manejo ningún instrumento, entonces ése es un lío para mí. He compuesto algunas cosillas, melodías que se me han ocurrido, con uno de esos organitos, pero de por sí estoy buscando tener un oficio en esto de escribir mis textos... ¡Y mira que la sufro para escupir!
—En cuanto a las letras del nuevo álbum, en “El ayer” dices “abrázate a las pasiones humanas,/ es mejor a ser virtual globalizada”. ¿Vas de globalifóbica?
—No, no soy globalifóbica, pero creo que en este instante de cambios y de grandes acontecimientos, todas las cosas que suceden —como la globalización y el rumbo que estamos tomando en el mundo— son también dañinas para las relaciones humanas. Hoy como que todo es más sencillo, más rápido y sin darnos cuenta hemos perdido el contacto humano. Creo que la peor enfermedad del siglo XX fue la indiferencia y con esto se acentúa aún más.
—Hablando de la globalidad, ¿no es paradójico que el sonido de tu álbum, partiendo de que muestra un enorme despliegue de sintetizadores y una atmósfera dance, esté participando de un fenómeno global?
—Lo que pasa es que conforme van surgiendo los cambios y continúa la vida es importante tomar lo que te da la nueva tecnología y lo que te ofrece para hacer un mejor producto de manera más fácil. Es cierto que hay gente que no está dispuesta a cambiar, que no aprende de los cambios, o que no sabe tomar de lo nuevo que se le ofrece —y mira que soy pésima para la computadora—, pero hay que ir aprendiendo.
—La canción “Ave Fénix” hace pensar en la diferencia entre estar sola y estar abandonada. ¿Cuál de esos estados es el óptimo en tu caso para escribir?
—Estar sola, que es estar conmigo misma. Al final la verdad es que nacemos solos, vivimos solos —a veces nos acompañamos bien— y morimos solos... Hay entonces que aprender a estar con uno mismo, a conocerse, a intentar superar muchas cosas que uno no tiene. Las personas somos luz y sombra y, sin embargo, desde chicos nos educan a mostrar nuestro lado más virtuoso; incluso cuando uno crece y conquista, quiere enseñar su mejor lado. Y para aprender a conocernos, nada hay como estar solos porque es cuando podemos recuperar esa parte nuestra de las sombras. Cuando se reconoce lo que no nos gusta de nosotros y lo aceptamos, es más fácil vivir.
—El abrazar las sombras no es un tema recurrente en las canciones que se oyen día y noche en la radio. No nos acordamos de esa dualidad.
—A mí me llegó esa idea para la canción “Sombras amantes”. Me acordé de Peter Pan cuando no encuentra a su sombra e incluso quiere remendarla para volvérsela a poner. Esa imagen me pareció tan clara de lo que somos todos nosotros.
—¿Por dónde se movían tus gustos musicales durante la concepción de este álbum?
—Realmente cuando escribo casi no oigo música; más bien leí mucho de Milan Kundera.
—El leer mucho despierta el hambre por escribir, ¿has pensado alguna vez rebasar el margen de los las estrofas y los coros?
—Siempre he tenido la idea, por eso trato de hacer bien mi tarea: leer y escribir. Diario lo hago para que cuando tenga que escribir las pequeñas palabras, la pequeña poesía y la pequeña frase, tengan cierta sustancia. Trato de hacer mi tarea porque me gusta mucho aprender. Quisiera ser capaz algún día de escribir algo que no fueran sólo canciones, sino algo diferente.
—Durante estos 18 años de quehacer discográfico ¿has tenido oportunidad de conocer a escritores, de confraternizar con ellos e ir más allá de un saludo?
—La escritora más cercana a mi vida ha sido Pita Amor y también he tenido una amistad larga con Juan José Arreola. Me gusta tener contacto con ciertas personas de las cuales puedo aprender algo. Tengo siempre como una especie de avidez por saber más, por entender mejor y por buscar. Soy una buscadora incansable. Y la presencia de ellos en mi vida siempre me ha dado cosas interesantes. Tengo una relación sólo de saludos a través de terceros, pero espero reunirme pronto con Elena Poniatowska, de quien acabo de leer su último libro (La piel del cielo). Otra a la que no me pierdo es Cristina Pacheco. Me gusta esa gente por su manera de escribir, por cómo lo dice.
—Por último, citando a Pita Amor, ¿podría decirse que al cabo de estos años tú ya “eres tu casa”, y que ésta es cómoda y tiene todas las habitaciones iluminadas?
—Pues a lo mejor no he terminado de construirla. Creo que aún me faltan mucho por andar y crear para expresar: “Yo soy mi casa” con el entorno más conveniente, más luminoso... Es decir: Sí tengo la casa, pero me falta el jardín. Y en el jardín hay veces que llueve mucho y las rosas y algunas plantas se aplastan y mueren; hay entonces que volver a levantarlas, a cuidarlas, a barrer las hojas secas... pero ahí la llevamos.
Por: Zuz Pop | Perfiles | Comentarios (8) | Referencias (0)
Qué risa. Pero la verdad es que la entrevista sí está muy seria para TV y Novelas o TV Notas. A los lectores de esas publicaciones realmente nos interesa saber qué marca de shampoo usa Daniela Romo. ¿Le tocaste el cabello? ¿Sí lo tiene mega-mega o es sólo una ilusión óptica?
Danger On Wheels | 04-08-2006 22:56:30
Me habría gustado más tocarle las piernas (tan largas como su pelo), pero no pude, pues la plática por teléfono. Vamos, vamos, no fue tan seria la conversación... a ella le encantó. Eso me dijo al final... (¿se lo dirá a todos?)
zuz pop | 07-08-2006 22:26:27
noemi | 08-08-2006 02:17:28
Qué honor. Puedo decirte, sin dudas, qué esto es lo más bonito que me han dedicado. Una entrevista con la Romo (Teresita Presmanes, consta en su acta de nacimiento). Tengo miles de preguntas, la principal: ¿por qué no empiezas tu propia TV Notas, en serio, yo colaboro.
Yo como cerdicorvas lo que más hubiera querido es verle el pelo de cerquita y después no sé, las uñas (luego te cuento porque).
Oye, en serio, has un blog para entrevistar a los grandes, ¿dónde andará La Mujer Que Nació Para Cantar?, por ejemplo. Uy yo sacaría las fotos para ese blog encantada de la vida.
Te falto una "a" al final de su nombre (al principio del post)...
Se me viene a la mente "pídale que escriba cienmil veces yo te amo" de la canción de la secretaria en la que Miguel Bosé era el jefe.
Eres mi ídolo, Zuz.
edna bolkan | 11-08-2006 19:39:27
"Yo como cerdicorvas " Jajaja, quisieras...
Yo como pastelitos y te caeré encima con mis 183 humanidades.
A weight on your shoulders | 11-08-2006 22:37:27
Uy, d, me has hecho el día. Hago recíprocas tus palabras de idolatría. Y sí, hagamos un periodiquito cultural y de entretenimiento con todos los textos que nos han rebotado y con aquellos que no nos harán famosos.
Hace años vi a la Romo en un espectáculo que montó en lo que después fue el Centro Cultural Telmex. Me encantaron (en orden de aparición): sus piernas, su cabello, su voz y su feroz humor cercano al auto-escarnio. Es una tiple como las de antes: canta, baila, se sabe lucir y no se toma en serio. Quien como ella.
Es cierto, ¿dónde están Manoella Torres, Anamia (dicen que su esposo era el dueño de AB Discos —Tíber 100— y por eso había plotters inmensos de ella con esos vestidos satinados y estrechos que resultan más turbadores que la portada de Eastern de Patti Smith) y decenas más?
Por lo visto, es fácil hallar a muchas estrellas de ayer en el mismo circuito donde comenzaron: los bares de hoteles ubicados en Periférico Norte e Insurgentes Sur. En octubre, por motivos laborales, podría estar cerca de algunas de esas gigantes... debo amarrar una larga serie de entrevistas porque, caray, ¿dónde están las biografías de todas ellas? Mi álbum con estampitas de estrellas de la tele desapareció en una granizada.
Añadida la a, d. Gracias.
Aguas, con Cerdiloca. Es peligrosa a pesar de su mirada de cervatilla.
Un abrazo, d.
zuzpop | 12-08-2006 01:36:34
Daniela es un ícono mexicano y de no ser por tí no me entero que sacó nuevo disco. Ya hacía falta y mira que es nostálgico saber de ella. Ya ves, la nostalgia nos persigue, es más cómplice que enemiga. ¡A disfrutarla!
Mond | 12-08-2006 05:39:01
Lamento desilusionarte, Mond. Esta entrevista es de hace algunos ayeres (cinco o seis años). De hecho, cometo una pifia monumental porque ni doy el título del álbum. Al rato indago.
zuzpop | 12-08-2006 18:46:26